jueves, 17 de abril de 2014

Siempre me gustó sentir dolor.

Ahora mismo no tengo ni un solo motivo para sonreir, sabes ese momento cuando todo va bien y derrepente tu cabeza te dice, precaución, precaución, el mal se hacerca.
          Eso del bien y el mal, el ying y el yang es algo tan sumamente real para mí. Mi vida se resume prácticamente en eso, en cuando todo me va bien mi vida empieza a caer en picado, es un continuo subida y bajada.
          Pero ya, desde hace un tiempo ni las bajadas ni las subidas me importan, no tengo esa alegría ni ilusión que podía mostrar antes, ni ese drama ese dolor que te corroe por dentro produciendo nudos al comienzo de la garganta.
          Ahora solo hay pasotismo e indiferencia, ya no encuentro nada que me haga realmente feliz o infeliz.
          He llegado a la conclusión de que es porque en mi interior he desarrollado una capacidad, un solor permanente que está siempre, volviéndome oscura y poco sensible, pero por otro lado esta la forma en la cual sonrio al exterior, todo el mundo ve mi pasotismo mi, “Me la come.”, pero lo que la gente cree  que es solo fachada en verdad resulto ser así ineriormente.
          Pero bueno si sonrio que sepan que es porque dar explicaciones nunca me gusto y porque mis dramas o llantos nunca fueron asunto de nadie.

Siempre me gustó sentir dolor.

viernes, 11 de abril de 2014

¿Has bailado con el demonio a la luz de la luna?

Y a veces la verdadera pregunta es, cuándo se está realmente preparado para un combate con la muerte. Para mirarla a los ojos y fingir que eso es lo que has elegido y que no es ella quien ha ganado el juego.
Cuándo se está preparado para ver a alguien morir o para ver la propia muerte en ti, supongo que nunca se es lo suficientemente inmune al dolor o la perdida de alguien como para enfrentarse a eso.
Aun que puedas acostumbrarte a ver a la gente irse y no volver, el dolor que deja para los que aun se quedan es, simplemente, insoportable.
Es un vacío más en un simple y frío corazón que lo único que agradece y reclama es un minuto de paz para aquellas personas que ya no están aquí. 
Ya no es el sufrimiento propio, si no también es el ajeno, el cercano, el lejano, todo afecta y todo influye pero lo peor es, que a pesar de todo ello esa persona se ha ido y sigue sin volver y nunca más lo hará. 
¿Has bailado con el demonio a la luz de la luna?

jueves, 10 de abril de 2014

Apenas 15 músculos son necesarios.

Lo bonito y extraño que es sonreír por alguien, por algo.
Bonito hasta que, esa persona es la misma que también te produce las lágrimas, cada una de ellas que tiñen la almohada cada noche, la misma que te hace no poder comer de nervios o soñar despierto.
 Aún así tenemos esa estúpida manía de querer sonreír constantemente por alguien, pero y qué, quizá eso nos mantenga vivos, aun que sea apenas una milésima de segundo, un suspiro o un parpadeo en nuestra larga y lenta vida, esperando a no solo sonreír si no también en hacer sonreir, porque a pesar de todo, qué hay más bonito que hacer feliz a alguien.
Una sonrisa es creadora de expectativas, de ilusiones, sueños, y demás movidas de van por el pecho.
Supongo que como conclusión podré decir que lo difícil no es sonreir si no que esa sonrisa sea verdadera y sincera.